La adherencia terapéutica en la farmacia comunitaria

La adherencia terapéutica en la farmacia comunitaria

La adherencia terapéutica es el grado en que el comportamiento de un individuo en cuanto a la toma de medicación, dieta y modificación del estilo de vida se corresponden con las recomendaciones efectuadas por el profesional sanitario.

La falta de adherencia es un gran problema en la actualidad. La OMS la considera un tema prioritario de salud pública ya que se estima que entre un 20 y un 50% de los pacientes no toma su medicación como está prescrita. Estos datos pueden variar mucho en función de la patología. El incumplimiento terapéutico puede ser:

  • Intencional: de forma consciente decide omitir alguna dosis o cesar el tratamiento.
  • No intencional: los pacientes que omiten tomar la medicación porque se olvidan, no tienen acceso a ella, la confunden o la toman pero la administración es incorrecta.

Algunas consecuencias de la falta de adherencia:

  1. Los tratamientos pueden llegar a ser ineficaces por la aparición de resistencias.
  2. Produce un incremento en los recursos socio-sanitarios.
  3. Impide el control de la enfermedad.
  4. La calidad de vida del paciente puede reducirse.
  5. Los efectos secundarios al tratamiento pueden ser mayores.
  6. Las recaídas y empeoramientos son más elevadas.
  7. El riesgo de muerte se incrementa.


Nosotros como farmacéuticos comunitarios estamos en una posición excelente para mejorar la adherencia en los pacientes. Podemos identificar causas de no-adherencia, eliminar barreras que surjan en algunos pacientes así como intervenciones que la mejoren. Estas causas de la no-adherencia pueden ser la frecuencia de las tomas y la complicación de administración de algunas presentaciones entre otras.

Cómo mejorar la adherencia terapéutica desde la farmacia comunitaria:

  1. Aportando información desde la farmacia comunitaria.
  2. Establecer una relación basada en la confianza.
  3. Que el paciente tenga una percepción positiva del farmacéutico.
  4. Explicar personalmente la importancia de cumplir con el tratamiento prescrito.
  5. Educación continua al paciente sobre la mediación.
  6. Mediante el uso de sistemas SPD.

En función del tipo de enfermedad, la forma de trabajar la adherencia es algo diferente. En las enfermedades agudas los recordatorios de tomas, la educación e información al paciente son imprescindibles. En cambio en las crónicas además de las comentadas anteriormente es necesario la implicación de familiares, sesiones de grupos y dosis menos frecuentes entre otras.

Durante la dispensación se puede hacer una breve entrevista para obtener información del conocimiento del paciente sobre su medicación:

  • ¿Para qué?
  • ¿Cuanto tiempo lo va a utilizar?
  • ¿Cómo lo tiene que utilizar?

Cómo conclusión, nuestro papel como farmacéuticos comunitarios tiene una gran importancia en el fin de la falta de adherencia farmacológica. Somos los que tenemos a los pacientes todos los días y vemos cómo se comportan con respecto a su medicación, con paciencia, trabajo y compromiso podemos llegar a reducir este gran problema de salud que nos acecha.