Tipos de leches de continuación

Tipos de leches de continuación


Las leches de continuación están pensadas para no ser el único alimento que se le aporte al bebe, ya que estas no aportan toda la energía necesaria. El fin es cubrir al menos el 50% de las necesidades energéticas diarias en forma de lácteos. En el mercado existen distintos modelos de leche de continuación además de la normal, estas son:

  1. Leches AR (antiregurguitación): son más espesas, normalmente indicadas en bebés con reflujo.
  2. Leches AE (antiestreñimiento): contienen una modificación de los triglicéridos que hacen que las heces de los niños presenten una dureza significativamente menor que con las otras leches.
  3. Leche de cabra: es una novedad tras el cambio de la normativa europea, al ser leche entera tiene mejor sabor, mejor absorción de ácidos grasos y tiene un proceso de fabricación más natural. En la actualidad solo está comercializada por un único laboratorio.
  4. Leches sin lactosa: leche de vaca donde la lactosa ha sido sustituida por otro hidrato de carbono. El consumo de esta leche se recomienda durante un período de tiempo determinado porque la lactosa está relacionada con la absorción de calcio y magnesio. Su uso suele ser frecuente en niños con diarrea o vómitos, acompañado de dieta astringente hasta que los síntomas remitan.
  5. Leches de soja: no tienen lactosa y las proteínas son de origen vegetal. Enriquecidas con hierro, calcio, zinc, metionina, L-carnitina y taurina para completar todos los nutrientes esenciales. Su uso es frecuente en familias vegetarianas y en tratamientos de diarreas prolongadas y eccemas. También se usa en niños alérgicos a la proteína de la leche de vaca si son mayores de 6 meses.
  6. Leches de proteínas modificadas: este tipo de leches tienen las proteínas predigeridas mediante hidrólisis, así facilitan la digestión y absorción en alérgicos a la proteína de la leche de vaca. Dos tipos:
    1. Fórmulas hidrolizadas: donde las proteínas han sufrido un alto grado de hidrólisis, suelen tener un sabor desagradable. Pueden aparecer diarreas al comienzo de su uso. Indicadas en alérgicos a la proteína de la leche.
    2. Fórmulas hipo-antigénicas: el grado de hidrólisis de la proteínas es menor. Indicadas en prevención de reacciones alérgicas por proteínas de la leche de vaca. Mejor sabor que la anterior.

La primera opción siempre debe ser la lactancia materna, pero en el caso en el que no sea posible existen estas leches en el mercado, la mayoría suelen ser para períodos puntuales o para bebés con intolerancias o alergias. Antes de decidir dar cualquier leche se debe consultar con el pediatra.

 

 

Bibliografía consultada: guía de atención farmacéutica sobre niño sano, Espai Gàfic Anagrafic, S.L